En Reddeportiva.net nos sentimos en la obligación de opinar sobre los objetivos políticos que deben orientar a la sociedad peruana con el fin de tanto dirigir el trabajo del nuevo gobierno, como establecer parámetros de seguimiento y evaluación de sus logros sociales y económicos; así como también, de alcanzar en forma genuina y confiable un bienestar general mediante la aprobación y ejecución de un Presupuesto Nacional equilibrado socialmente y de la velocidad e integridad con que se ponen en marcha y se ejecutan planes de desarrollo orientados a recuperar las oportunidades perdidas durante los últimos 25 años. En otras palabras, corresponderá a los Poderes del Estado e instituciones autónomas impulsar un estado de transparencia y rendición de cuentas mediante informes periódicos con el objetivo de poner en evidencia su respeto por la opinión pública, por la mejora del control y la eficiencia en la gestión de sus autoridades, por la restitución de sus libertades y derechos sociales tanto en educación como en salud y por el cumplimiento de los compromisos vinculados con la participación ciudadana.
Lo dicho en el párrafo anterior tiene como principal fundamento la opacidad con que se ha manejado la actividad del Estado peruano en los últimos tiempos, característica que permitió que la alianza política extrema copara sistemáticamente las instituciones, pervirtiéndolas y corrompiéndolas en tal alto grado que permitieron se dieran casos extremadamente graves de abusos del poder como el del club de la construcción y de los peajes, de calidad de gestión en sistemas de salud y educación altamente ineficientes, de falta de interés por reducir las brechas sociales, entre otras deficiencias que abruman a vastos sectores de la población.
Debe quedar claro que un sistema de información y participación como el descrito deberá ser puesto en marcha partiendo desde un sistema simple y muy priorizado de proyectos de interés público que contrarreste los negativos efectos de un sesgado sistema de medios de comunicación privados comprometidos con el copamiento de las instituciones nacionales por parte de practicantes de métodos gramscianos que impulsaron la dependencia política, económica y cultural de nuestra sociedad bajo tutela de poderes internacionales.
Lo antes descrito representa, para el próximo gobierno, una extraordinaria oportunidad para movilizar las fuerzas de todo el país, trabajando de la mano con todas las habilidades y recursos disponibles, dadas las enormes necesidades no satisfechas de toda nuestra población. Es decir, la labor por realizar es tan grande que es muy posible que no quede persona por emplear, cualesquiera que sean sus capacidades y habilidades.
Si bien se dice que el Perú está sobre diagnosticado, será de mucho mérito que se pueda destrabar en relativo corto tiempo todos los proyectos paralizados, poniendo a prueba toda la capacidad de los organismos del Estado, en especial cuando deba intervenir el sentido común, el cual se ha tratado de erradicar de la administración pública con mucha fuerza empleando el clientelismo en lugar de un valorable sistema meritocrático.
Con el cariño de siempre.
