Sin embargo, a pesar de los logros obtenidos, día a día, vemos que la población va creciendo y las ciudades se vienen desarrollando desordenadamente, en la mayoría de los casos, sin una planificación y estrategia acertada hacia el futuro, donde la mayoría de los gobiernos locales y regionales, evidencian una ineficiente gestión de control, desarrollo y planificación urbana, tomando solo medidas de regularización y no de control y prevención, habiéndose generado, costumbres de informalidad, para adquirir y construir viviendas, promovido por especuladores y traficantes de terrenos, que se aprovechan de los sectores de menos recursos, informalidad que lamentablemente, se ha venido fortaleciendo cada vez más, ocasionando que las ciudades crezcan bajo los parámetros de las invasiones y desorden, donde los actos de trafico ilegal de terrenos, no solo implica a los delincuentes e invasores, también implica a los propietarios y autoridades, que disponen ilegalmente de terrenos o venden sin habilitar, hechos que generalmente vienen acompañados, de violencia, confrontaciones, estafas, extorsiones, corrupción, etc.
(Sostenibilidad de la ciudad)
Vemos ciudades, sin sostenibilidad, donde la preocupación, está en salvar más los problemas del presente, dejando de lado los efectos y medidas para el futuro, generando ciudades, con mayor presencia de la informalidad, donde el Estado, se ve casi obligado y limitado en sus recursos para ayudarlos, no teniendo en cuenta que la informalidad y desorden, conlleva a mayores costos para la implementación e infraestructura de las ciudades, teniendo que sacrificar en algunos casos, la inversión de obras publicas, por las sociales, teniendo hoy en día un gran déficit de infraestructuras publicas, teniendo ejemplos, de cómo la falta de prevención y visión hacia el futuro, ha ocasionado que diversas zonas del Perú, no hayan estado preparadas para enfrentar los desastres naturales, que como consecuencia de los cambios climáticos se vienen dando, en otros casos, aun sabiendo de los peligros a exponerse, es aceptado dentro de un ambiente de conformismo e informalidad, donde sus autoridades no hacen nada o simplemente los aceptan como están, en el caso de Lima se viene advirtiendo de un posible terremoto en Lima, ¿estamos preparados?, así mismo, vemos como la inversión publica, en las principales ciudades del Perú, está enfocado más en la infraestructura para los autos particulares, que para las personas, existiendo un déficit cada vez mayor de espacios públicos o equipamientos sociales.
Debemos tener presente que la sostenibilidad de una ciudad implica todo aspecto que garantice la vida digna de las personas en el tiempo (seguridad, educación, Salud, generación de empleo, etc.., desarrollo social en su aspecto general)
De acuerdo a la Organización Internacional de la Salud, en promedio se debe tener 9 m2 de áreas verdes por persona; en el caso de Lima, existen muchas posesiones informales donde casi no existen áreas verdes y si las tuvo, fueron convertidas en viviendas, situación que también se está generando en otras ciudades del país. Actualmente algunos países, que ven con prioridad la sostenibilidad de sus ciudades, promueven el uso de transporte público y otros medios alternativos, como la bicicleta. Ni que decir de las playas; cada vez hay menos playas públicas, donde grandes inversionistas, autoridades e incluso personas públicas, son supuestos propietarios y utilizan sus influencias para, obstaculizar su recuperación por el Estado.
En cuanto a las invasiones; éstas tienen su origen, tanto en un problema histórico, como social, pero hoy en día, también se le une y con mayor presencia, un aspecto delincuencial, pues por un lado se genera bajo la expectativa histórica, que finalmente el Estado los va apoyar, por otro lado, se sustenta en una situación de necesidad social de vivienda y finalmente se genera, bajo intereses económicos, e incluso políticos, que promueve actos delictivos, cuya responsabilidad, es aparentemente, fácil de evadir, no encontrando, historias efectivas de sanciones drásticas, contra los principales traficantes de terrenos, de los cuales incluso se tiene referencias pero no están presos.
(Invasiones y Posesiones Informales)
Respecto a la formalización de posesiones informales, sobre terrenos del Estado, las políticas de vivienda, han sido muy flexibles, pues los alcances de antigüedad de posesión, para ser formalizados, constantemente han sido ampliados, lo que ha generado, un círculo vicioso de expectativas, que ha generado invasiones nuevas, ante la posibilidad de ser finalmente reconocidos y formalizados a futuro, evadiendo fácilmente responsabilidades, lo cierto es que las posesiones informales están allí y siguen aumentando y en algunas ciudades como Lima, están en las zonas más inadecuadas para vivir. ¿cómo ayudarlos o regularizar su formalización? ¿cómo ayudar y paralelamente evitar nuevas invasiones?. En un Inicio la formalización de posesiones informales fue una excepción temporal y ayudó de gran manera a miles de pobladores de escasos recurso, pero hoy, estas acciones y antecedentes, solo promueven nuevas invasiones y perjudica a otros ya formalizados y a la ciudad en general, pues hoy en día está unido más a intereses económicos, políticos y delincuenciales, que a la de sus verdaderos pobladores, donde al promotor, no le interesa, si el terreno es apto o no, para vivienda, su fin es solo económico o político.
En cuanto, a posesiones informales, sobre propiedad privada y terrenos comunales, la cosa es más complicada, existiendo los procesos de prescripción administrativa para aquellos que ya cuentan con más de diez años de posesión, siempre que se reúna ciertos requisitos básicos, donde su proceso es lento y no priorizado para las metas institucionales, por lo que existe una gran cantidad de expedientes en trámite para formalizar vía prescripción; en otros casos, donde el conflicto, la presión y las amenazas entre propietario y poblador son constantes, tanto para el propietario como para el poblador, han originado la suscripción de actos jurídicos inadecuados, que complican más el problema para formalizarlos. En algunos casos, el propietario ya cobro y se desentiende de los problemas de los supuestos nuevos propietarios, donde el Estado se inhibe de intervenir, pero lo cierto es que se suman más posesiones informales y desorden, donde pareciera que el problema de formalización nunca va a ser resuelto.
Otro de los problemas existentes, es la “imprecisión y la carencia de límites”, que constituye el principal problema de la demarcación territorial entre distritos y provincias del Perú y que origina las actuales controversias territoriales, que afectan al 80 % de los distritos y provincias. Esta situación ocasiona que la localización o pertenencia jurisdiccional de urbanizaciones, centros poblados, centrales y plantas hidroenergéticas, centros turísticos, aeropuertos, reservas naturales, entre otros, sean fuente de tensiones, ocasionando problemas en la recaudación de impuestos y la prestación de servicios municipales, la distribución del canon y la renta de aduanas y el fondo de compensación municipal, así como las privatizaciones y los proyectos de inversión. Estas controversias impactan directamente en las poblaciones, los gobiernos locales y regionales y el gobierno nacional, el tema es preocupante, pues se ha avanzado muy poco.
Así también, es importante mencionar, los casos de las Comunidades Campesinas, que se encuentran afectados, por la expansión urbana, donde encontramos un desorden total, donde las comunidades están totalmente desorganizados y venden terrenos inadecuados y sin habilitar para fines de vivienda, en un total desorden jurídico, incluso dentro de conflictos de dirigentes, que constantemente cuestionan las transferencias, en una realidad, en que los verdaderos comuneros, no se ven beneficiados y poco a poco se van despoblando, donde las grandes protecciones o beneficios constitucionales con que cuentan, en vez de protegerlos, los están perjudicando, favoreciendo la corrupción interna, de los representantes de la comunidad, que se ven coludidos, con los traficantes de terreno.
Por otro lado, las diversas normas que se han dado en los últimos años, para contener las invasiones, y desorden, tanto en propiedad privada, como del Estado, no ha contenido eficientemente estos hechos, pues las invasiones y el desorden, en todo el Perú siguen dándose y lo recuperado por el Estado, en comparación con lo invadido, es mínimo y a veces pareciera que algunas zonas son tierra de nadie, no encontrando autoridades que se hayan preocupado, por instaurar una cultura de respeto y orden, con proyección, hacia el futuro, para mejorar nuestras ciudades, donde al parecer, no se entiende, que el mejor aliado para mejorar nuestras ciudades, es nuestra propia población, en la medida que se logre, concientizar y comprometer por su futuro urbano, ante el desorden e informalidad y que para sus acciones de control o protección, cuente con los medios claros, oportunos y de confiabilidad en sus autoridades.
En mi experiencia, hoy en día, contrariamente a sus inicios, existen muchas posesiones informales cuyos titulares están preocupados en impedir nuevas invasiones o el desorden urbano, pues ya entienden o han sufrido, los efectos negativos de estos hechos, inseguridad, riesgo, delincuencia, tugurización de transporte vehicular, conflictos, estafas, etc. En algunos casos no saben a quién recurrir, pues no confían en sus autoridades, sin embargo, encontramos algunos pueblos, que han impedido invasiones o conexiones clandestinas a sus fuentes de agua o luz, pues entendieron los futuros inconvenientes que podrían padecer, teniendo como limitaciones, el apoyo eficaz de sus autoridades.
(Congreso y Política)
En el Congreso de la República se percibe que generar solo normas es la solución para los problemas sociales. Seguro es, por eso, que tenemos una gran cantidad de normas que no han solucionado nada o solo tuvieron efectividad un breve tiempo, es más, se tiene tantas normas, que nos complica el análisis del problema, poco se escucha de propuestas de planes estratégicos o de políticas, donde la norma a ser diseñada pueda apoyarse para formar, junto con otras acciones, parte de un plan estratégico, complementándose con acciones de seguimiento, monitoreo y evaluación, para su actualización y continuación.
Cabe comentar, que el debate presidencial de las ultimas elecciones presidenciales 2016, abordó como tema principal muchos de los males sociales que afectan al país, entre los principales, la corrupción, la delincuencia, el crimen organizado y falta de infraestructura; sin embargo, no se atinó a mencionar que el origen de estos hechos está principalmente en el desorden urbano y que las soluciones o control, así sea a mediano o largo plazo, debe estar enfocado al mismo, no existiendo estrategias claras y adecuadas de política nacional, para desarrollo y control urbano, no comprendiendo que el desorden urbano, es el origen de la gran mayoría de los males sociales que vivimos y que genera costos millonarios al Estado.
(Gestión de Gobiernos Locales y Regionales)
Uno de los problemas de la gestión en la administración de la ciudad está en la misma gestión municipal o regional, lo cierto es que la mayoría de las mencionadas instituciones se encuentran cuestionadas, por lo que vienen perdiendo credibilidad en sus funciones, relacionándolos continuamente con temas de corrupción y causantes del desorden de la ciudad, encontrándonos que los mismos no vienen siendo debidamente controlados ni fiscalizados, más cuando se sabe que no existe un adecuado control de su gestión, donde la contraloría solo ha intervenido o fiscaliza un número muy reducido del total de estas instituciones, lo que permite que hagan lo que quieran, haciéndose necesario un órgano rector o de evaluación de gestión, que controle sus acciones ilegales y el abuso de la autonomía, económica, administrativa y política con la que cuentan, donde al parecer, no entienden, que esta autonomía, no es absoluta y esta limitada por las leyes, la constitución y la política nacional, situación que ha generado corrupción y desorden de gestión, teniendo una gran cantidad de alcaldes que se encuentran denunciados por actos delictivos o irregulares.
El tema de la gestión municipal es necesario analizar con detenimiento, pues la misma situación de pobreza e informalidad de muchas zonas marginales, ha generado que sus alcaldes que fueran elegidos, sean los que ofrecieron continuar y regularizar la informalidad, las invasiones y no quien quiso poner orden.
Conforme lo expuesto, el problema de la falta de vivienda, trafico ilegal de terrenos y desorden urbano, es un problema social de la población en crecimiento y desarrollo, el mismo que, solo es posible controlar, pues la población y necesidades sigue creciendo, siendo necesario un adecuado plan estratégico de política nacional, pues solo generar normas, no soluciona el problema, pues la complejidad de la sociedad, sus costumbres, su organización, implica, que las normas deben ser parte de un plan estratégico, que se complementa con otras gestiones, pues por separado, no tendrá resultado a favor.
Atte.
Alex Aliaga Romero
DNI 09397714
Soy Abogado de Profesión, con estudios de Administración de Empresas, Negociación y Conciliación, con experiencia en formalización de posesiones informales y predios rurales, políticas de vivienda, gestión pública y demás temas, relacionados al ordenamiento y desarrollo de las ciudades.
A consecuencia de mi experiencia laboral, percibí que la gran mayoría de las principales ciudades del Perú, se encuentran inmersos dentro de un desarrollo y crecimiento desordenado, se habla del tema, pero no se siente decisiones o eficacia para resolverlo, encontré que si bien, existen políticas de apoyo a diversas posesiones informales, por otro lado no existe control y planificación adecuado del desarrollo de las ciudades. Esto, unido a la falta de gestión social capaz de generar conciencia en la población, ha hecho que la gran mayoría de las ciudades crezcan bajo los parámetros de la informalidad.
A lo comentado surge la necesidad de ahondar en estos temas desarrollando, con posibles aliados un estudio más amplio de los problemas de las ciudades en el Perú, empezando por un diagnóstico real de la situación actual, sus orígenes, causas, desaciertos y en base a los análisis, promover la generación de los pilares de un plan estratégico, perdurable y actualizable en el tiempo, que pueda de alguna manera ayudar a encontrar una adecuada gestión política y administrativa ,que genere una mejor forma de vida para quienes realmente se hace la ciudad, que no son otros que los seres humanos, en este caso los ciudadanos peruanos.
